Un hombre sabio dijo "Nada es más oscuro que lo obvio". El propósito de este documento es el explorar las implicaciones "obvias" para el movimiento moderno de misiones del futuro, desde una perspectiva bíblica y una perspectiva social. Hay un futuro obvio que parece ser bastante oscuro en el pensamiento de la Iglesia moderna. Hay un futuro que requerirá de nuevas formas de pensamiento y nuevas aproximaciones a las misiones. Es también un futuro ya anticipado por La Escritura y ya experimentado por la Iglesia en su historia temprana. Es el futuro al que Dios destina que las naciones vengan, y nosotros, Su Iglesia, somos los agentes para efectuar este propósito.
al Futuro de las Misiones
El caso del ministerio en el mercado.
Por Michael C. R. McLoughlin, Youth With A Mission, Marketplace Ministries
Un Ministerio de YWAM BC Society.
May, 2001
Traducido por Urano Gonzalez, Julio del 2002.
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Un hombre sabio dijo "Nada es más oscuro que lo obvio". El propósito de este documento es el explorar las implicaciones "obvias" para el movimiento moderno de misiones del futuro, desde una perspectiva bíblica y una perspectiva social. Hay un futuro obvio que parece ser bastante oscuro en el pensamiento de la Iglesia moderna. Hay un futuro que requerirá de nuevas formas de pensamiento y nuevas aproximaciones a las misiones. Es también un futuro ya anticipado por La Escritura y ya experimentado por la Iglesia en su historia temprana. Es el futuro al que Dios destina que las naciones vengan, y nosotros, Su Iglesia, somos los agentes para efectuar este propósito.
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Captando los Signos de los Tiempos
¿Por qué la Iglesia está constantemente jugando a captar, cuando se trata de anticipar el futuro? Quizás es porque la Iglesia en general prefiere no tomar riesgos con sus programas y métodos. Lo que ha trabajado bien en el pasado, asumimos, trabajará en el futuro. Iniciativas no intentadas son vistas con escepticismo por muchos comités de misiones que se sienten más confortables con métodos "probados".
Loren Cunningham no fue desalentado por esta actitud cuando, hace 40 años, se propuso iniciar un nuevo movimiento de misiones con gente joven. Si él no hubiera confiado en Dios y tomado su visión de olas de gente joven chocando en las orillas de los continentes, Youth With A Mission (Jóvenes con una Misión), nunca habría sido fundada y 12,000 empleados de tiempo completo, 13,000 estudiantes misioneros y 32,000 misioneros de corto plazo no estarían actualmente ministrando en más de 700 localidades en 135 países con YWAM.
Si estos comités de misiones hubieran visto el mundo alrededor de ellos en 1960, habrían descubierto los cambiantes contextos demográficos, geográficos y tecnológicos que permitirían que lo imposible llegara a ser posible en 40 años. Una enorme explosión demográfica se había puesto en marcha globalmente. La victoria de los Aliados en la segunda guerra mundial aseguró la libertad y la oportunidad para grupos de gente quienes habían sido atrapados tras las fronteras cerradas. Los viajes aéreos hicieron posible alcanzar estos grupos de gente en cuestión de días, en vez de semanas o meses requeridos por barco. La televisión abrió la ventana para que viéramos inmediatamente la naturaleza y necesidad de las naciones. El mundo estaba maduro para una cosecha y fue una parodia el que la Iglesia no "discerniera los signos de los tiempos" y respondiera apropiadamente.
Captando los Signos de los Tiempos
Como entramos en un nuevo milenio somos confrontados con una más grande oportunidad que en 1960 y aún nuestra respuesta es realmente más de lo mismo. Buscamos más trabajadores de tiempo completo, quienes deben levantar más apoyo para ir a más fronteras. Conducimos mas seminarios de enseñanza para animar a más "baby boomers" a elegir lo significativo de las misiones sobre el éxito de la actividad laboral. Pedimos más dinero para más agencias misioneras que vayan más seguido a reclutar más de lo mismo.
Mientras tanto el mundo pasa. La Internet conecta gente, comunidades y naciones en una aldea global. La globalización integra economías en un solo mercado, uno virtual. Las culturas chocan y se mezclan y el atractivo del materialismo conduce la persecución de la riqueza. El llanto del pobre, 2 mil millones quienes viven con menos de 20 pesos diarios, es ahogado por el estruendo de los mercados accionarios del mundo. La plaga del SIDA destruye grupos poblacionales y deja cuarenta millones de huérfanos en las calles de las mega ciudades
De la actual población mundial de 6 mil millones de gente, 50 % tienen menos de 25 años. En los siguientes 20 años, 3 mil millones de gente joven entraran en el mercado buscando empleo. Mucha de esta gente joven no tendrá las habilidades o conocimiento para encontrar un trabajo fijo. Para sobrevivir operaran micro negocios comprando y vendiendo productos y servicios. Para proveer para sus familias pasan mucho de su tiempo trabajando en el mercado. Esta gente joven representa un increíble campo de cosecha, debido a que 7 de cada nueve cristianos nuevos vienen al Señor antes de los 25 años. Para alcanzar a esta gente joven la iglesia debe alcanzarlos donde ellos estén, en el mercado. A pesar de todo esto, la Iglesia parece estar incrementalmente irrelevante y el misionero es marginado.
Por lo que el tiempo ha llegado para un cambio radical en la forma en que hacemos misiones. Un cambio radical es un giro en nuestro pensamiento y nuestra metodología hacía las misiones. Sin este cambio nos arriesgamos a la tentación de refugiarnos en nuestro ghetto cultural cristiano rodeado por nuestras murallas espirituales del temor al compromiso, el recelo de la tecnología y el desgano al riesgo. Alguien puede incluso pensar que este es el lugar para que la Iglesia esté, para esperar el "éxtasis" que viene, pero este no es el lugar en el que Dios quiere estar.
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La Iglesia, Las naciones y la Nueva Jerusalén.
¿Cómo terminará el mundo? ¿Un gobierno mundial controlará nuestro pensamiento? ¿Una religión mundial nos tentará a abandonar nuestra fe? ¿O un asteroide ejecutará la ira de Dios?. Toma tu opción. Mucha de la escatología popular enseñada en la Iglesia hoy aísla y previene de incluso considerar que hay un destino que gobernar las naciones como el cuerpo de Cristo. ¿Pero que dice La Escritura?.
Y me llevó en el Espíritu a un monte grande y alto, y me mostró la gran ciudad santa de Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios. Y no vi en ella templo; porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella, y el Cordero. La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna que brillen en ella; porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lumbrera. Y las naciones que hubiesen sido salvas andarán a la luz de ella; y los reyes de la tierra traerán su gloria y honor a ella. Sus puertas nunca serán cerradas de día, pues allí no habrá noche. Y llevarán la gloria y la honra de las naciones a ella. No entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero. (Apocalipsis 21:10, 22-27).
Ciertamente Apocalipsis anticipa grandes disturbios en el mundo, y desastres y persecución de Cristianos, pero en el fin hay una gloriosa visión de la ciudad de Dios(18). La revelación de Juan es instructiva tanto por lo que no nos dice, como por lo que nos dice. No nos dice qué iglesias estarán en la Nueva Jerusalén, de hecho, menciona específicamente que no habrá templo. El templo representa la religión organizada. En vez de eso, Dios y Jesús están ahí, ¡y son las naciones las que caminan por su luz, no las iglesias!.
Sí, no es el llanto unido del movimiento moderno de naciones "Una iglesia para cada grupo poblacional". ¿No es el propósito de la Iglesia el producir más iglesia? ¿No es el objetivo del movimiento de misiones el plantar iglesias? ¿Dónde, entonces, están las iglesias en la Nueva Jerusalén? Por supuesto, no hay iglesias ahí, pero nosotros no estamos ahí todavía, por lo que necesitamos iglesias aquí. El propósito de la Iglesia es preparar las naciones para su destino en la Nueva Jerusalén. Aunque muy a menudo, el movimiento de misiones ha sido motivado a apresurar el retorno de Cristo predicando el evangelio a cada nación con poco énfasis en ver que el evangelio transforme todas las áreas de esas naciones. En realidad, la Salvación no es el fin de la tarea, sino solo el principio, la puerta a través de la cual las naciones puedan entrar a su destino con Dios.
Comenzar con un fin en mente.
El mundo termina en una relación, no en una religión organizada. Dios está interesado en un pueblo que Él ha llamado suyo. Él describe su pueblo como una reunión de las naciones, no como una reunión de las iglesias. Es la gloria de la persona de Dios y de Jesucristo, el Cordero de Dios que dirige las naciones a la Nueva Jerusalén, no a las tradiciones religiosas de la iglesia institucional. Jesús dijo "Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo." (Juan 12:32). Apocalipsis 21 es el cumplimiento de esta profecía y sucede cuando las naciones ven la persona de Jesucristo levantado en su cultura, en su sociedad, en su destino como grupo poblacional Cuando las naciones ven a Jesucristo como la verdadera fuente de todo lo que es bueno, por el creado (Colosenses 1:16); cuando ellas lo vean como quien tiene la autoridad para juzgar (2 Timoteo 4:1) y cuando ellas lo vean como el sanador quien restaurará lo que fue perdido y corregirá todo lo malo (Apocalipsis 21:4).
La historia de la humanidad comienza en un edén y termina en una ciudad. Comienza con Dios declarando su creación "buena" y termina con la declaración "Yo hago todas las cosas nuevas". Comienza con un mandato para Adán "Fructificad y multiplicaos" y termina con la reunión de la multiplicación de Adán, un fruto redimido y santificado por la cruz de Cristo, un fruto que representa la diversidad cultural de las naciones, un fruto que muestra toda la extensión de la gloria de Dios en toda la creación.
Bien, si queremos cambiar la forma en la que hacemos misiones, debemos comenzar con el fin en mente. Debemos considerar lo que significa "las naciones" entren en la ciudad santa, qué significa para el Rey de la tierra el llevar su esplendor a la Nueva Jerusalén, y lo que significa para Jesucristo el ser levantado en una cultura y sociedad en la que Él puede atraer las naciones a Él.
Cuando comprendamos completamente que la Iglesia es un medio para el fin y no un fin por sí misma, iremos a nuestro destino como agentes de Dios para llevar a cabo su propósito en la tierra.
Discipular naciones es el propósito de la Iglesia.
Si la intención de Dios es tener naciones ante Él en la Nueva Jerusalén, ¿Cómo sucederá? Dios prometió a Abraham en Génesis 22 que a través de él y su simiente, Dios bendeciría a todas las naciones. Esto es conocido como el Pacto con Abraham. Es uno de los fundamentos bíblicos para el movimiento moderno de misiones. La última instrucción de Jesús a sus discípulos fue "discipular naciones" (Mateo 28). ¿Por qué? Por que es así que Dios bendecirá a las naciones. Así que, plantando una iglesia en un poblado no alcanzado es solo el principio de discipular una nación, no el fin. Una vez que un poblado es introducido al evangelio el siguiente paso es que conozcan lo que significa vivir el evangelio en todas las áreas de la sociedad para que la nación sea bendecida económica, social y culturalmente. Esta es la gran tarea de la Iglesia, y a la fecha ha fallado miserablemente. Gasta más tiempo dinero y energía sobre que debe ser la iglesia de Dios y deja a Satán "el gobernante de este mundo" definir qué debe ser la cultura, la economía, el gobierno, la ciencia, la tecnología, la salud y la educación, la familia, y las estructuras sociales. Quizá si la Iglesia descubriera qué es la economía de Dios o como debe ser una sociedad piadosa, podría desafiar el orden existente con una nueva forma de hacer las cosas. Y quizá en esta nueva forma, la forma de Dios, en todas las áreas de la sociedad, permitiría a una nación el descubrir el bien de Dios y entrar en una completa identidad como gente con una cultura y sociedad que glorifica a Dios, una gloria y honor dignos de la Nueva Jerusalén.
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El misionero profesional - Un fenómeno reciente.
Una vez que tenemos el fin en mente, debemos preguntarnos que camino debemos viajar para llegar allí. El bien derrotado camino del movimiento moderno de misiones es el camino del trabajador apoyado. A menudo uno escucha inspirantes testimonios de entusiastas Cristianos quines dejan su trabajo secular para entrar a las misiones "de tiempo completo". El misionero profesional con un diploma de Biblia y entrenamiento técnico en desarrollo en el epitome de una exitosa estrategia de misiones. Él o ella es tanto el icono espiritual de la iglesia, sostenido como un ejemplo de quien está dispuesto a pagar las consecuencias y un modelo de espiritualidad. Sin embargo, en la historia de la Iglesia, el misionero profesional es un fenómeno reciente. Durante sus primeros 400 años de existencia, la Iglesia creció de ser una oscura secta religiosa del judaísmo a ser la influencia religiosa dominante del mundo, principalmente a través de gente quién vivió su fe en el mercado. Rodney Stark en The Rise of Christianity concluye que "Los esfuerzos misioneros de Pablo tuvieron su más grande éxito entre las clases media y media alta". Estos conversos fueron como Lidia, una empresaria, quien tenía libertad par asociarse y unirse a otros para escuchar las buenas nuevas (Hechos 16:14), así que es muy probable que estos Cristianos viajaran como mercaderes y comerciantes a nuevas tierras e introdujeran naciones al evangelio al ir haciendo sus mercancías y vendiendo sus artesanías.
La Gran Comisión "Yendo"
La Gran Comisión nos llama a "ir" y hacer discípulos. La Iglesia pone gran énfasis en la palabra "Ir". Un grupo de misiones desafía a los jóvenes con el enunciado "¿Qué parte de "Ir" no entienden? YWAM nombra su directorio de oportunidades de misiones "The GO manual" (El manual IR). Naturalmente, comprendemos que Ir significa dejar un lugar e ir a otro lugar. Esto significa que para hacer misiones debemos IR al algún otro lugar. Aún, si examinamos el uso de la palabra en el nuevo testamento, también significa "yendo" (Mateo 10:7). Así Jesús no estaba solo llamando a un selecto grupo de discípulos quienes podían dejar su localidad actual para servirle en misiones extranjeras, o dejar su carrera en el mercado para IR a misiones de tiempo completo. Él estaba llamando a todos sus discípulos a hacer más discípulos y hacerlo "yendo". A lo largo del camino de la vida, ellos introducen otros a Cristo, en la ciudad, en el lugar de trabajo, en las escuelas, en los lugares donde la sociedad se reúne y la información se intercambia. Estos son los lugares donde las naciones son discipuladas.
Un camino menos transitado.
Hoy, el camino de misiones "yendo" es un camino menos transitado por el movimiento de misiones. Sin embargo, es la autopista que Dios ha preparado para que Su Iglesia viaje si ha de venir a su destino de discipular naciones. Es una autopista transitada no por misioneros profesionales, sino por Profesionales Cristianos. Profesionales en negocios, tecnología, salud, educación, servicio social, administración pública. La tragedia, es que mientras muchos Profesionales Cristianos viajan por este camino, ellos no son habilitados para presentar el evangelio, ni preparados para discipular la gente que encuentren a lo largo del camino. La Iglesia ha reservado esta tarea al misionero profesional, aquel que decide dejar las actividades del mercado para ir a las misiones. Sin embargo, cuando ellos ya no trabajan en el mercado, se aíslan de la gente que están tratando de alcanzar. Roland Allen en su libro clásico The Case for the Voluntary Cregy (El caso del Clero Voluntario) marca bien el punto: "El clero asalariado limita su entrenamiento y su vida de la experiencia común. Está constantemente luchando por acercarse a la laicidad, vistiendo ropa laica, participando en diversiones laicas, y organizando clubes laicos. Pero nunca triunfan. Para acercarse al hombre, es necesario realmente compartir su experiencia, y el compartir su experiencia es el compartir el ser, no meramente acercarse mucho pero sin llegar a ser".
El trabajo secular es trabajo espiritual.
Así este es el camino para las misiones del siglo 21. Es el camino "obvio" al futuro. Es el camino que una vez se recorrió con gran éxito por la Iglesia en su historia temprana. Es el camino que el apóstol Pablo exhortó a la Iglesia a transitar cuando él declaró que el propósito de los profesionales de la Iglesia - profetas, apóstoles, evangelistas, pastores, y maestros - es el equipar a los santos para hacer el ministerio en vez de solo hacer el ministerio ellos mismos (Efesios 4:11-16). Sin embargo, la influencia del mundo griego ha causado separar el ministerio del trabajo - trabajo espiritual de trabajo secular, y reservar el trabajo espiritual para los profesionales del ministerio. También ha causado reservar el ministerio a programas basados en la iglesia, en vez de ver nuestro trabajo secular como un ministerio. Por ejemplo, a los Cristianos del mercado, rara vez se les pide el compartir acerca de su ministerio en el mercado en reuniones de la iglesia, pero son animados a hacer tiempo para los ministerios de la iglesia por las tardes o fines de semana. Los profesionales de la iglesia reclutan Cristianos del mercado para ser "conectados" a programas de ministerio basados en la iglesia. Aquellos que son especialmente buenos en ministerios basados en la iglesia son animados a dejar su trabajo secular y unirse a la iglesia para que ellos puedan ministrar de tiempo completo. Así muchos ministerios hechos por la iglesia son basados en la iglesia, en oposición a los basados en el mercado, lo cual hace que se distancien de la mayoría de gente quien vive y trabaja en el mercado.
Para transitar el camino "yendo", debemos regresar a la vista bíblica que ve toda la vida en forma integral y a todos los creyentes llamados al ministerio en cada esfera de la sociedad, especialmente en el mercado. De que otra forma Dios traerá transformación en cada área de la sociedad. El trabajo ha sido corrompido por la caída, no maldecido a cause de la caída. Dios valora el trabajo "secular" no solo por que los Cristianos pueden testificar a los no creyentes, sino porque, a través del trabajo transformado, gloria y honor serán llevados a la Nueva Jerusalén. TODO trabajo tiene el potencial de significado eterno.
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La visión de Carey & Livingstone para los negocios y las misiones.
Este es un camino que incluso William Carey, el zapatero itinerante quien fue a la India y quien es considerado el padre de las misiones modernas, creía que la Iglesia debía transitar. En su época llamó a la Iglesia a un "mar de cambio" in el destino de alcanzar el cielo. En 1972, en su famosa "Enquiry" declara:
La Escritura asimismo parece apuntar a este método (Isaías 60:9 9 Ciertamente a mí esperarán los de la costa, y las naves de Tarsis desde el principio, para traer tus hijos de lejos, su plata y su oro con ellos, al nombre de Jehová tu Dios, y al Santo de Israel, que te ha glorificado.) Esto parece implicar que en el tiempo del glorioso crecimiento de la Iglesia, en los últimos días, (de los cuales el capítulo completo es indudablemente una profecía) el comercio llegará a servir para extender el evangelio. Las naves de Tarsis eran buques comerciales, que hacían viajes para traficar a varias partes; Así, por lo tanto debe significar que la navegación, especialmente la que es comercial, llegará a ser una gran medio de transporte del trabajo de Dios; y quizá esto puede implicar que habrá una considerable apropiación de riqueza para este propósito.
A pesar de la visión de Carey de "el comercio sirviendo a la extensión del evangelio", solo los Moravitas fueron quienes realmente lo tomaron de corazón e integraron negocios y fe y fueron a las naciones como comerciantes y como misioneros.
Fue también la visión de David Livingstone quien una vez dijo:
Animando la propensión natural por el comercio, las ventajas que pueden derivarse de un punto de vista comercial son incalculables, no debemos perder de vista la inestimable bendición en nuestro poder para conceder sobre la oscura (sin luz) África, dándole la luz de la Cristiandad. Estos dos pioneros de la civilización -Cristiandad y comercio - nunca deben separarse.
Misioneros hacedores de tiendas aventajan en el camino.
Hay signos que este "mar de cambios" en misiones está comenzando a ocurrir. Un número creciente de organizaciones de misiones están buscando gente que se mueva en esta forma. Son llamados tentmakers (hacedores de tiendas). Tentmakers son definidos como trabajadores en el mercado auto sustentables quienes viajan a otra cultura como un testimonio intencional del evangelio. El movimiento tentmaking ha tenido un incremento en participación e interés en los últimos 20 años. El nombre es tomado de la actividad de Pablo de hacer tiendas, que desarrollaba para suplir sus necesidades en Corinto (Hechos 18:3). Países que son cerrados a los misioneros profesionales son abiertos a los tentmakers quienes llevan bendición económica al país así como llevan testimonio del evangelio.
Sin embargo, para el movimiento tentmaking la separación entre los Cristianos del mercado y los misioneros profesionales persiste, debido a que los tentmakers son considerados una clase especializada de misioneros profesionales en vez de ser considerados como misioneros del mercado. Son considerados "bivocacionales", esto es que tienen dos vocaciones una en los negocios y otra en el ministerio. Durante la semana laboral, gana un ingreso y en las tardes y fines de semana plantan iglesias. Stevens explica este punto acerca de la confusión que existe en el movimiento de misiones referente a los tentmakers.
"El uso frecuente del término misionero bivocacional cuando describe un tentmaker es engañoso e incorrecto. Es un llamado o vocación, no dos. Pablo dice que todos los cristianos son llamados (Efesios 4:1) y que el llamado de Dios lo abarca todo: incluye Iglesia, familia y sociedad (Efesios 4:1 a 6:20). La idea de vocación es muy diferente de la que es involucrada en una ocupación o profesión, una de las cuales es escogida por la persona. El ser una persona llamada es el vivir su vida en respuesta a los llamados de Cristo al discipulado, servicio y santidad. No hay jerarquías de llamados en la gente de Dios; Sólo hay diferentes expresiones del llamado general de acuerdo a los dones, talentos y temperamento de los individuos".
Una nueva fuerza de Misiones - Misioneros de Mercado.
Así el reto ante la iglesia es el equipar a los misioneros de mercado no solo como misioneros profesionales, esto significa preparar al pueblo entero de Dios para alcanzar al mundo entero con el evangelio entero de Dios. Así los Cristianos en el mercado son valuados por la iglesia no tanto por su posición en el mercado, ni por su llamado a servir a Dios en el trabajo del mercado, sino por el dinero que pueden generar para mantenimiento de misioneros profesionales. Estos Cristianos en el mercado son alentados a "asociarse" con la Iglesia y con agencias misioneras quienes están buscando alcanzar a los perdidos. En vez de considerar esta "asociación" como ambas partes involucradas en la tarea, la Iglesia ve los recursos de potenciales de los Cristianos en el mercado como su única contribución. Parece que la Iglesia no ve más allá, la oportunidad para que estos Cristianos sean comisionados como misioneros en el mercado para alcanzar las naciones y enseñarles a través de las esferas del comercio, el cuidado de la salud, la educación, la ciencia, la tecnología y la administración pública. Es una vista miope de un enorme segmento del cuerpo de Cristo con tremendo potencial para discipular naciones.
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Movimiento global de Dios en el mercado
Hay una imagen emergiendo, de un movimiento global de Dios en el mercado que finalmente llevará este desafío en forma focal a la Iglesia. Como un servicio a la Iglesia, el sitio Scruples Web Site provee un directorio de Ministerio en el mercado que lista iniciativas dedicadas a preparar Cristianos en el mercado. De las 756 organizaciones listadas en el directorio, 331 ya existían cuando se fundó el sitio, de estas 223 fueron fundadas en los últimos 20 años; 156 en los últimos 10 años. El número de organizaciones nuevas se ha duplicado cada década desde 1960. Lo mismo es verdad para publicaciones escritas para los Cristianos en el Mercado. De los 244 libros inscritos, 149 (61%) fueron publicados en los últimos 10 años.
Aunque muchas de estas organizaciones y publicaciones son basadas en Estados Unidos o Europa hay indicadores que este movimiento está teniendo impacto mundial. La Cámara de Comercio Cristiana Internacional fue fundada en 1985 en Bélgica. Desde entonces su membresía ha crecido a más de 80 países. La Comunidad Internacional de Hombres de Negocios del Evangelio Completo tiene la meta de tener miembros en 200 países. También está emergiendo el movimiento Europartners en Europa, y CBMC - CPEC tiene miembros en más de 60 países en todo el mundo. Organizaciones profesionales tales como la International Christian Medical and Dental Association y la Nurses Christian Fellowship International están siguiendo un proceso de afiliación en muchos países. Christian Enterprise Development Organizations que trabajan con los pobres al igual que Mennoonite Economic Development Associates and Opportunity International, también están viendo incremento en sus membresías, especialmente en naciones en desarrollo. En la reciente Conferencia para el desarrollo de micro empresas Cristianas participaron más de 40 organizaciones. Dios está en el mover en el mercado y está llamando a los Cristianos a levantarse y tomar sus posiciones como sus embajadores de amor en un mundo roto y quebrado. Incluso los líderes corporativos Cristianos están llamados para que esto suceda. Bill Pollard, presidente de ServiceMaster Corporation, ha dicho: "En la comunidad global de hoyel más grande canal de deistirbución para "la sal y la luz" es la comunidad de negocios... el mercado". Edward Simon, presidente de Herman Miller, dice "los negocios es la única institución que tiene oportunidad, hasta donde puedo ver, para mejorar fundamentalmente la injusticia que existe en el mundo". Así, es el desafío de la Iglesia y del movimiento de misiones a través del ministerio el preparar embajadores con el conocimiento y habilidades para alcanzar y enseñar a sus naciones.
Misiones en el mercado - Un catalizador Shalom en las naciones.
Un ejemplo específico de un misionero en el mercado haciendo la diferencia ocurrió recientemente en África. Hace cinco años un misionero viajó con su familia a Zambia, África, para una misión de alcance de dos años, para enseñar a los empresarios de Zambia habilidades para pequeños negocios. Durante este periodo ayudó a formar una compañía de Capital de Riesgo (Venture Capital) con empresarios locales Cristianos que pudieron proveer pequeños préstamos para Cristianos que pudieran emprender un negocio. Esta organización recibió 3 millones de dólares del British Development Agency (Agencia Británica para el Desarrollo) para lanzar un programa de micro créditos en el norte del Zambia. Después de dos años de operaciones han otorgado 25,000 prestamos y organizado 360 asociaciones de préstamos locales (como cajas de ahorro populares) en diez ciudades. El Gobierno Británico ha aprobado otro préstamo de 7.5 millones de dólares para ayudar a la transición de esta organización en el Banco de los Pobres en Zambia. El nombre de la a compañía es Christian Enterprise Trust of Zambia (CETZAM), su misión es el "habilitar al pobre" a través de servicios financieros a nivel micro y la transformación de la comunidad. CETZAM está literalmente "poseyendo" recinto por recinto, barrio por barrio, conforme se desarrolla la red de cajas de ahorro populares. Esto es un cumplimiento del Pacto de Dios con Abraham que a través de Cristo (la simiente) las naciones (por ejemplo Zambia) serán bendecidas y las ciudades serán poseídas por los seguidores de Dios. Es a través de iniciativas de desarrollo económico en el mercado tales como CETZAM que Dios está bendiciendo las naciones para que puedan levantarse de la completa dominación de la pobreza. Una mejor economía lleva estabilidad y libera a la gente a desarrollarse en otras áreas como las artes y la cultura. Esto es lo que Jeremías llamó al pueblo de Israel a hacer en el exilio en Babilonia. Jeremías 29:7 7Y procurad la paz de la ciudad a la cual os hice transportar, y rogad por ella a Jehová; porque en su paz tendréis vosotros paz.[1] Él los llamó a orar por la paz (Shalom) de la ciudad en la que vivían. En el contexto de Jeremías 29 esta Shalom significaba más que la ausencia de conflicto, significa todo lo que hace nuestro mayor y más alto bien. Shalom es un estado de totalidad e integridad en la cual la gente, tanto individualmente y colectivamente, experimentan salud, prosperidad, seguridad, unidad con la naturaleza y renovación espiritual. El desafío hoy para los Cristianos en fe es el trabajar a través de la Iglesia para ayudar a la gente a obtener empleos, recibir cuidado de salud adecuado, sanar división racial e injusticia, compartir las buenas nuevas de Jesucristo. Son las partes y la paz que la gente necesita en su diario vivir. Una vez que una nación alcanza un estado de Shalom es capaz de desarrollar su identidad cultural total o completa. Es esta identidad y "lo bueno" lo que es asociado con lo que Dios desea antes de estar en la Nueva Jerusalén. Las Misiones en el mercado pueden ser el catalizador que permitirá a las naciones a través del punto de vista de la Biblia el descubrir quienes son en Dios y desarrollar una cultura y una sociedad que glorifica a Dios. Regreso al futuro de las misiones, Hacia discipular las naciones. Así el desafío par la Iglesia es no solo optar por IR, sino optar por ir al lugar correcto, el mercado. Se estima que para el año 2050, el 80 % de la población del mundo vivirá en ciudades, cuando hace menos de 200 años la mayoría vivía en el campo. Hoy las fronteras de las misiones están en la selva de Borneo, pero es en la selva urbana de Calcuta o Beijing donde la cosecha es realmente levantada. Aquí es donde hay una gran oportunidad para el evangelismo y discipulado de las naciones. Para tomar este desafío, los misioneros en el mercado deberán ser preparados por la iglesia para integrar su fe y su trabajo. Ellos deben ser habilitados para pensar estratégicamente e intencionalmente acerca de cómo su actividad en el mercado puede servir al propósito de Dios de discipular naciones. La Iglesia debe comisionarlos a viajar el camino del "yendo" en la actividad en el mercado para alcanzar las naciones y enseñarlas para que puedan llevar su gloria y honor a la Nueva Jerusalén. Dejemos a la Iglesia surgir en las encrucijadas de la sociedad, el lugar de trabajo, en el mercado de las ciudades del mundo. Regresemos para encontrar el futuro de las misiones, regresemos a la Escritura y regresemos al temprano éxito de la Iglesia y permitámonos ir hacia nuestro destino como una Iglesia que discípula naciones.
[1]Todas las citas son de la La biblia Reina Valera Revisada (1960), (Estados Unidos de América: Sociedades Bíblicas Unidas) 1998.