¿Alguna vez en tu vida alguien se tomó un momento para animarte, o darte un consejo que necesitabas? Cinco o diez minutos invertidos en la vida de otra persona pueden parecer insignificantes para quien los da, pero puede ser muy significativo, quizá muy profundo para quien los recibe.
MANÁ DEL LUNES
Un servicio para la comunidad mundial de hombres de negocios
17 de Octubre de 2005.
Valorar la Ayuda a Otros.
Por: Rick Boxx
¿Alguna vez en tu vida alguien se tomó un momento para animarte, o darte un consejo que necesitabas? Cinco o diez minutos invertidos en la vida de otra persona pueden parecer insignificantes para quien los da, pero puede ser muy significativo, quizá muy profundo para quien los recibe. Un viejo amigo, a quien no veía por varios años me recordó esta importante realidad en una reunión reciente.
Este hombre, un amigo fraternal durante la universidad y yo, después de años sin contacto, tuvimos ocasión de visitar, después de un funeral, a un amigo mutuo. Este amigo del pasado comentó cuanto apreciaba la asistencia que le había dado hacia algunos años, cuando estaba pasando por un doloroso y difícil divorcio.
"Fue un tiempo muy difícil para mi" nos confió. "Estaba confundido y no estaba seguro de como resultarían las finanzas. Me diste un consejo que me evitó mucho dolor y me ahorró dinero, más de lo que podrías saber. Si algún día necesitas algo, sólo llámame".
Esta conversación me tomó por sorpresa, primeramente por que honestamente, no recordaba haberlo ayudado, aunque por sus comentarios debe ser cierto. Me parece irónico, que un evento que no fue almacenado en mi memoria, y aún así su impacto haya sido suficientemente significativo para que varios años después mi amigo lo recordara y se sintiera obligado a comentarlo conmigo.
Es interesante cómo momentos que tienen poco significado para nosotros pueden ser la salvación de otra persona, en una forma o en otra. En el trabajo, tenemos incontables oportunidades para una interacción significativa. Podemos elegir el voluntaria e intencionalmente desarrollar relaciones, o podemos pasar sin importarnos los demás. He encontrado un principio consistente y universal: cuando te inviertes en otros, dando tiempo y energía en sus vidas, tendrás una abundante cosecha.
Proverbios 12:15 nos presenta esta poderosa verdad "La congoja en el corazón del hombre lo abate; Mas la buena palabra lo alegra." Si observas que alguien está ansioso, preocupado, desganado, trata de tomar un momento, detente y ofrécele una palabra amable. No tiene que ser algo profundo, simplemente un pensamiento, para que la otra persona sepa que te importa y que estás disponible si quiere hablar o necesita ayuda.
Como nos enseña el proverbio, lo que podría ser alguna palabra "insignificante" puede ser de gran ayuda para otro. El hecho de que te importe y estés interesado lo suficientemente para ofrecer una palabra de ánimo, podría producir un bienestar en su corazón, y florecer en una valiosa amistad.
Incluso si ese momento pasa, y tu lo olvidas, junto con lo que dijiste, el poder de tus palabras en ese tiempo de necesidad permanecerán como un valuable tesoro en el corazón de la otra persona. Palabras bien sembradas pueden actuar como semillas que dan fruto por mucho tiempo después de haber sido sembradas.
Traducción al Español: CPEC Ciudad de México. Lic. Pablo Monzalvo Pérez, Director Regional
Para solicitar el envío semanal de esta publicación, favor de solicitarlo a:
Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla