Ganancias y gastos. Créditos y débitos. Activos y pasivos. Depósitos y retiros. Cada uno de estos términos es usado en el mundo profesional y de los negocios para medir lo que comúnmente se conoce como “Resultados netos.” Si puedes mantener tus ganancias por encima de tus gastos, acumular más créditos que débitos, y poseer más activos que pasivos, tu negocio está probablemente en buena forma.
Depósito y retiro son usados normalmente en terminología bancaria, pero también pueden ser usados en términos de relaciones, tanto en casa como en lugar de trabajo. Cada uno de nosotros tenemos lo que los psicólogos llaman un “Depósito emocional,” y cuando ese “depósito” está lleno, nos sentimos satisfechos y cómodos; cuando el depósito se vacía, nos sentimos insatisfechos y estresados.
Hay numerosas maneras de hacer depósitos en el almacén emocional de alguien, como ofrecer tiempo y atención. A veces un toque apropiado y comprensivo puede ser útil también. Pero uno de los mejores métodos para llenar el depósito emocional de alguien es a través del uso oportuno y cuidadoso de las palabras. Sin embargo, palabras inoportunas y dichas de manera despreocupada pueden disminuir los suministros emocionales con la misma facilidad.
Recuerdo tener jefes que hacían las dos cosas. Uno tenía un don para motivarme, especialmente en momentos en los que había fracasado en el cumplimiento de sus y mis propias expectativas. Él siempre tenía una manera de reconfortarme, “Lo harás mejor la próxima vez.” Otro jefe, sin embargo, rara vez tenía algo positivo que decirme. “Si no te digo nada, simplemente asume que todo va bien,” dijo él una vez. El problema era que sí me decía algo cuando las cosas no “iban bien”.
La necesidad de cada uno de soporte emocional y afirmación es diferente, pero todos apreciamos las palabras positivas de vez en cuando mientras nos enfrentamos a los negativos del día a día. En anteriores “Monday Mannas” hemos discutido el poder y el impacto de la lengua – pros y contras – y es útil volver a visitar este aspecto de las relaciones laborales. En particular, considera algunas reflexiones que nos fueron otorgadas por el “manual de negocios” atemporal, la Biblia:
Construye en lugar de derribar. Bajo presión, siempre es más fácil encontrar culpa que dar elogios. Pero lo que caracteriza a los buenos líderes es ser capaz de desarrollar y fortalecer a aquellos que responden ante él, equipándolos para retos incluso mayores. Para tener éxito en eso, tenemos que aprender a “pillar a la gente haciendo algo bien.” “Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes” (Efesios 4:29).
Esfuérzate por motivar, no desalentar. Hace años, cuando estaba siendo considerado para un trabajo en una organización sin ánimo de lucro, era algo novato. Carecía de experiencia valiosa, pero la gente que valoraba a los candidatos me vieron como “un diamante en bruto”, alguien con potencial en el que merece la pena invertir. Cuando fui contratado, mis superiores me enseñaron y me trataron desde esa perspectiva, y con el tiempo me sentí recompensado por su confianza. “La muerte y la vida están en poder de la lengua, y el que la ama comerá de sus frutos” (Proverbios 18:21).
Responde con amabilidad en lugar de ira. Cuando nos enfrentamos a fechas límite, o problemas del día a día del trabajo, podemos hablar sin pensar de manera dura e hiriente a otros. Pero ejerciendo paciencia y compasión, podemos convertir una situación tensa en un momento positivo y educativo. “La blanda respuesta quita la ira; más la palabra áspera hace subir el furor” (Proverbios 15:1).
Robert J. Tamasy es vice-presidente de comunicaciones para Leaders Legacy, Inc., una corporación sin ánimo de lucro con base en Atlanta, Georgia, EE.UU. Periodista veterano durante 40 años, es el autor de Tufting Legacies (iUniverse); Business At Its Best: Timeless Wisdom from Proverbs for Today’s Workplace (River City Press); y coautor junto a David A. Stoddard, de The Heart of Mentoring (NavPress). Para más información, visite www.leaderslegacy.com o sus blogs, www.bobtamasy.blogspot.com y www.bobtamasy.wordpress.com.
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Preguntas de Reflexión/Discusión
1. Describe el estado de tu propio “depósito emocional” ahora mismo. ¿Está lleno o casi lleno, o está peligrosamente vacío? Explica tu respuesta.
2. ¿Como de bueno eres evaluando y depositando en las reservas emocionales de otros? ¿Crees que esto es algo de lo que deberías preocuparte? ¿Por qué o por qué no?
3. Piensa en un momento en el que te sentiste desanimado o desalentado, tanto en trabajo como en tu vida personal, y las palabras bien escogidas de alguien te levantaron la moral. ¿Cuál fue esa situación, y cómo te hizo sentir?
4. ¿Crees que es posible ser demasiado“brutalmente honesto? Piensa en una manera de ofrecer una crítica constructiva sin causar daño serio a la autoestima de alguien. Si puedes pensar en una situación así, cuenta cómo un enfoque puede servir para animar mientras otro puede desalentar al oyente.
NOTA: Si tienes una Biblia y te gustaría revisar pasajes adicionales relacionados con este tema, considera los siguientes versos:
Proverbios 10:9, 10:32, 11:12, 13:3, 15:4,7, 16:21-24, 17:28, 18:7; Santiago 3:3-6
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