¿Le vendría bien un ‘mulligan’ – una segunda oportunidad?

Aunque no juego al golf, existe un aspecto de este juego que me resulta atrayente: el denominado “mulligan.” En el transcurso de un partido amistoso de golf, puede ocurrir que los rivales obtengan permiso para repetir un golpe, “tomar un mulligan.” Puede ser después de un golpe especialmente malo, o puede ser un permiso otorgado a los compañeros de juego para intentarlo de nuevo en un momento crítico de su recorrido. En cualquier caso, el “mulligan” - una segunda oportunidad - puede ser una ocasión bienvenida para corregir un golpe fallido.

Sería agradable que, de cuando en cuando , la vida nos ofreciera un “mulligan” ¿no es así? Una oportunidad para reconsiderar una decisión o acción determinada y concluir, “No me gusta el resultado. ¿Podría repetirlo?”


Al finalizar un nuevo año en el calendario, es posible que deseara que alguien le ofreciera un “mulligan” para algo que realizó: una decisión financiera problemática, una relación personal deteriorada, una elección profesional poco acertada, una estrategia o plan de negocio mal formulados, o una oportunidad desaprovechada. “¿Puedo volver a repetirlo?”, podría preguntar

Desgraciadamente, mientras alguien no invente una máquina del tiempo, nos es imposible volver atrás. La vida no ofrece segundas oportunidades ni nos invita a "tomar un mulligan". Tenemos que afrontar y vivir con las consecuencias de decisiones y acciones erróneas, así como recoger los beneficios de las decisiones acertadas. Sin embargo, cuando un año acaba y otro está a punto de comenzar, a menudo no podemos evitar repasar nuestro año, evaluando lo bueno y lo no tan bueno acaecido durante los últimos doce meses.

Utilizamos por tanto la retrospección, la cual nos permite ver claramente el pasado. La retrospección es positiva si nos permitimos aprender del pasado para tomar mejores decisiones en el futuro. Sin embargo, si nos anclamos en el pasado -  lamentándonos por errores que no podemos reparar – la retrospección puede inmovilizarnos. Así que mientras celebramos los triunfos del año que acaba e intentamos ignorar nuestros fracasos, a continuación detallamos algunos principios extraídos de cartas escritas por el apostol Pablo que creemos pueden ser de ayuda:

No se distraiga. Hoy en día la gente disfruta realizando multiples tareas, pero tal como reza el dicho, el que mucho abarca poco aprieta. Determine lo que sabe hacer mejor; concéntrese en eso. “Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo. Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado.” (2 Timoteo 2:3-4).

Céntrese en un propósito principal. ¿Por qué está usted aquí? ¿Cúal cree que es su misión? Estas preguntas le ayudarán a centrarse. “No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús.” (Filipenses 3:12).

Siempre mire al frente, nunca hacia atrás. Un corredor que mira constantemente hacia atrás sera incapaz de correr en línea recta. De la misma forma si continuamos pensando en lo que quedó en el pasado en vez de centrarnos en lo que nos deparará el futuro, seguramente nos desviaremos de nuestro objetivo. O al menos nuestro ritmo se ralentizará. “…Pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante” (Filipenses 3:13).

Mantenga el fin deseado en mente. El fracaso no tiene porqué ser el final; puede instruirnos sobre lo que es necesario cambiar o mejorar, ayudándonos en la búsqueda del éxito futuro. “Prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.” (Filipenses 3:14).



Robert J. Tamasy es vicepresidente de comunicaciones de Leaders Legacy, Inc., una organización sin ánimo de lucro con base en Atlanta, Georgia, U.S.A. Periodista veterano durante 40 años, es autor de  Legados del hilado (iUniverse); Negocios en su mejor momento: Sabiduría intemporal de los Proverbios para el lugar de trabajo actual (River City Press); y ha colaborado con David A. Stoddard en la autoría de El meollo del asesoramiento (NavPress). Para más información, consultar www.leaderslegacy.com o sus blogs, www.bobtamasy.blogspot.com  y www.bobtamasy.wordpress.com.

CBMC INTERNATIONAL:  Jim Firnstahl, Presidente
1065 N. 115th Street, Suite 210 ? Omaha, Nebraska 68154 ? U.S.A.
TEL.: (402) 431-0002 ? FAX: (402) 431-1749 ? E-MAIL: Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla
Rogamos envíen sus solicitudes o cambio de dirección a: www.cbmcint.org

Reflexiones/Preguntas para discutir


1.    Si pudiera tomar un “mulligan”, cambiar algo del pasado año, ¿qué sería y por qué?







2.      ¿Qué suele hacer cuando ve que un año acaba y otro comienza? ¿Tiene nuevos propósitos, establece metas, revisa el año pasado, o desarrolla planes para los cambios deseados? Determine si ha encontrado útiles alguno de estos métodos.







3.    ¿Se ha sentido alguna vez culpable de anclarse en el pasado por demasiado tiempo? Si es así, ¿Qué consecuencias ha tenido sobre su capacidad de avanzar hacia el futuro con nuevos planes y objetivos?






4.    La Biblia establece, “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. (2 Corintios 5:17). ¿Qué le sugiere esto personal y profesionalmente?




NOTA: Si posee una Biblia y desea estudiar pasajes adicionales en relación a este tema, tenga en cuenta los siguientes versículos:

Salmos 40:3; Proverbios 3:9-10; Isaías 43:18-19; Ezequiel 18:30-31; Mateo 9:16-17



 

Maná del Lunes