Recientemente varios tornados pequeños pero significativos desgarraron un camino a través de nuestra comunidad. Nadie murió, pero un número de hogares fueron dañados seriamente, muchos de ellos por árboles que habían sido desarraigados y lanzados contra las casas. Este suceso me recordó los comentarios de un hombre de negocios Japonés tras observar las repercusiones de un huracán.
El hombre de negocios dijo que muchos árboles hermosos habían sido arrancados del suelo y esparcidos, como las malas yerbas en el jardín. Otros árboles majestuosos habían permanecido de pie, no afectados por la tormenta. El notó una diferencia: Los árboles arrancados tenían sistemas de raíces superficiales, luego cuando la lluvia y los vientos llegaron, cayeron con relativa facilidad.
Creo que esto tiene una clara aplicación para todos aquellos que trabajan en el turbulento mundo profesional y de los negocios de hoy. Sin lugar a dudas el mercado global ha experimentado cambios tumultuosos, a menudo inesperados. El trastorno económico ha causado penurias a individuos, compañías e industrias enteras. El cambio tecnológico constante y escalado ha dejado a muchas organizaciones tambaleándose . Muchas no han sobrevivido a estas tormentas de incertidumbre y lo desconocido.
¿Así que cómo debemos nosotros– como individuos y como corporaciones– resistir estos vientos de cambio? ¿Cómo podemos evitar acabar siendo desarraigados y abandonados para perecer?
La clave es un sólido y resistente “sistema de raíces”. Corporativamente hablando, esto incluye un fuerte sentido de misión, uno que ha sido claramente articulado al personal, clientes y proveedores. En esencia, “¿Por qué estamos aquí y qué hacemos?” Igualmente importantes son los valores que usted y su compañía adopten . Estos responden a la pregunta “¿Cómo hacemos lo que hacemos?” En otras palabras, cuales son sus principios éticos no negociables – cuáles son los estándares que usted nunca comprometerá, pase lo que pase?
Otra parte importante de su sistema de raíces puede ser la visión – dónde estamos ahora, ¿y hacia dónde nos vemos encaminados en el futuro? Como una traducción de Proverbios 29:18 afirma, “Sin profecía el pueblo se desenfrena.”
Podemos adoptar nuestros valores de la cultura que nos rodea; podemos elegir nuestra misión de cualquier número de fuentes; nuestra visión puede tomar muchas formas. Pero incluso en el sigo XXI, un sistema de raíces parece más allá de toda comparación – la Palabra de Dios. He aquí algunos de los principios que ofreces:
Una cimentación sólida resiste fuerte. Hablando a sus seguidores, Jesucristo ofreció una analogía de la construcción. “Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca” (Mateo 7:24-25).
Una cimentación inestable cae rápido. Entonces Jesús advirtió de la insensatez de saber qué es lo correcto, pero fracasar al llevarlo a la práctica. “Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina.” (Mateo 7:26-27).
Una cimentación eterna puede soportar cada tormenta. El sistema de raíces más seguro de todos, declara la Biblia, está anclado a crecer una relación con Dios a través de Jesucristo. Establece misión, define valores, y clarifica la visión. “Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él; arraigados y sobreedificados en él, confirmados en la fe…” (Colosenses 2:6-7).
Robert J. Tamasy es vicepresidente de comunicaciones para Leaders Legacy, Inc., una corporación sin ánimo de lucro con base en Atlanta, Georgia, U.S.A. Un periodista veterano durante 40 años, es el autor de “Tufting Legacies”; “Business At Its Best: Timeless Wisdom from Proverbs for Today's Workplace” (River City Press); y es coautor junto con David A. Stoddard, de “The Heart of Mentoring” (NavPress). Para más información, visite www.leaderslegacy.com o su blog, www.bobtamasy.blogspot.com.
1. ¿Has sido alguna vez testigo de primera mano de una tormenta importante? ¿Qué tipo de impresiones tuviste?
2. ¿Cómo describiría el “sistema de raíces” de su compañía? ¿Es profundo, fuertemente anclado con expresiones claramente articuladas de misión, valores y visión, cuidadosamente elegidas? Explica tu respuesta.
3. ¿Qué hay de su propio “sistema de raíces” – tiene un sentido claro de misión para usted mismo, valores que nunca comprometerá, o una bien definida visión para lo que usted quiere conseguir con su vida? Si no, ¿cree que esto sería útil para usted? ¿Cómo podría usted “re-enraizarse” ?
4. ¿Esta de acuerda con la afirmación de la Biblia que el sistema de raíces definitivo, la cimentación más firme, es una que está anclada a una relación con Dios a través de Jesucristo? ¿Por qué o por qué no?
NOTA: Si tienes una Biblia y te gustaría revisar pasajes adicionales relacionados con este tema, considera los versos siguientes:
Mateo 13:1-8; Efesios 3:17-19; 1 Corintios 3:10-15; 1 Timoteo 6:17-19; 2 Timoteo 2:19; Hebreos 1:10-12, 12:28-29
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