Para un acreedor, el mejor indicador de la integridad de un empresario, es la forma en la que paga sus cuentas. Puedes contar una convincente historia, buscar persuadir a las personas, de que eres un excelente hombre de negocios, pero si tus proveedores nunca reciben su pago, o los pagos constantemente se atrasan, todas tus buenas palabras y tu esfuerzo no significarán nada para ellos.
Sin embargo, hay circunstancias en los negocios, que algunas veces nos impiden el cumplir lo que hemos prometido, previniéndonos de ser capaces de cumplir nuestras obligaciones, a pesar de nuestras mejores intenciones. Cuando la adversidad llega y los ya difíciles asuntos llegan a ser más grandes de lo que pueden manejar, muchos hombres de negocios eligen declararse en banca rota o en quiebra, tomando recursos legales para eliminar tantas deudas como les sea posible, y nunca mirar hacia atrás. Muy a menudo, es como si las obligaciones financieras no cumplidas, nunca hubieran existido.
Sin embargo, este no fue el método tomado por un hombre, al cual llamaré Jim. Él asumió la dirección del negocio de su familia, en el tiempo en el que la compañía se vio forzada a declararse en quiebra. Enfrentada con 11 millones de dólares en deudas, la familia había ofrecido una opción a sus acreedores; podían recibir el 110% de la deuda, la cual sería pagada durante cinco 5 años, o los acreedores podían recibir inmediatamente 30% como un acuerdo final. Varios de ellos decidieron la segunda alternativa, razonando que un pago parcial e inmediato era preferible que la improbable posibilidad de recibir un pago completo en un periodo de 5 años.
Después de que recibieron el 30%, me imagino que muchos de los acreedores descartaron el obtener nada más que eso, pero sospecho que ninguno de ellos contaba con lo que Jim tenía en mente. Verás, Jim creía en la advertencia que encontramos en Proverbios3:27, "No te niegues a hacer el bien a quien es debido, Cuando tuvieres poder para hacerlo."
Jim creía que aunque estos acreedores voluntariamente acordaron el recibir sólo el 30% de la deuda que se les debía, ellos merecían todo su dinero - hasta el último centavo. Le tomó 13 años, pero él finalmente tuvo el poder para hacerlo. Jim contactó a cada uno de los acreedores y les pagó el 70% restante. Sobre los años, muchos de estos acreedores probablemente habían hecho algunos comentarios despectivos acerca de la experiencia inicial con la compañía de Jim, pero una vez que el remanente de la deuda fue pagada, estoy seguro que sus pensamientos - y comentarios - cambiaron. Su acción había hablado mucho más fuerte que cualquier palabra.
Pagando a sus acreedores completamente, incluso aunque legalmente no estaba obligado, Jim no sólo estaba llevando a cabo una advertencia en la que él creía. También estaba viviendo su fe como seguidor de Jesucristo, llevando a la práctica dos de Sus enseñanzas: "Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas" (Mateo 7:12) y "Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo" (Mateo 22:39).
De haberse invertido los roles, si Jim hubiera sido uno de los acreedores a los que aún se les debía alguna suma considerable, sabía que hubiera querido el recibir su pago eventualmente, si fuera posible. Por lo que determinó el tratar a sus acreedores en la forma en la que él quisiera ser tratado. En este proceso Jim se mostró claramente a sí mismo como un hombre - un hombre de negocios - de fuerte carácter y fuerte convicción.
Si deseas dirigir con integridad, y te encuentras confrontado con deudas (económicas o de cualquier tipo), recuerda el poco usual pero muy recomendable ejemplo de Jim. Tus acreedores aún merecen de ti lo que es correcto. cuando finalmente tengas la capacidad de actuar, trata un nuevo y contra - cultural método: Págales lo que les debes, completamente.
"Integrity Moments with Rick Boxx" es un comentario semanal sobre temas de integridad en el lugar de trabajo, desde una perspectiva Cristiana. Usted puede contactar a Rick Boxx en ,y visitar su website www.integritymoments.com o llamar al 1-800-355-6071
CBMC INTERNATIONAL: Tim Philpot, Presidente
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Traducción al Español: CPEC Ciudad de México. Lic. Pablo Monzalvo Pérez, Director Regional
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Preguntas de Reflexión y Discusión
¿Has estado en una posición donde eres incapaz de cumplir ciertas obligaciones ante un acreedor, sin importar que tanto quieras pagar la deuda? ¿Ha habido alguien quien sea incapaz de cumplir sus compromisos financieros contigo? ¿Qué hiciste?
¿Qué piensas del ejemplo de Jim? ¿Crees que fue un tonto por seguir pagando el total de la deuda, incluso si su obligación legal había terminado cuando los acreedores aceptaron un pago parcial?
Proverbios 3:27 declara: "No te niegues a hacer el bien a quien es debido, Cuando tuvieres poder para hacerlo". ¿Crees que este principio debe aplicar no solamente a las obligaciones que pueden ser eliminadas a través de un proceso de bancarrota, sino al pronto pago de deudas - en lugar de esperar hasta el último día posible para pagarlas? ¿Por qué piensas esto?
Jesucristo declara en Mateo 7:12 "Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas", la llamada "Regla de Oro", que nos urge a tratar a la gente como nos gustaría que nos trataran. ¿Puedes pensar en un ejemplo reciente donde pudiste aplicar este principio - o cuando alguien demostró este principio en su relación contigo?
NOTA: Si tienes una Biblia y te gustaría el ver otros pasajes que tratan acerca de hacer el bien a otros cuando tienes el poder de hacerlo, considera lo siguiente: