Un servicio para la comunidad mundial de hombres de negocios
09 de Mayo de 2005.
Un Gran Tesoro en una Vasija de Barro.
Por: Robert D. Foster
Hace algún tiempo llegó una historia de Londres, Inglaterra que tuvo a todos examinando sus viejas vasijas y sartenes. En el lobby de una iglesia Británica había un jarrón, sin características especiales. Nadie sabía cómo había llegado, pero había estado ahí por más años de los que cualquiera pudiera recordar. Este recipiente simple, difícil de describir había sido puesto en una esquina, donde era usado como recipiente para los paraguas.
Un día, cuando un arqueólogo estaba saliendo del servicio matutino del domingo, recogió su paraguas del jarrón. No lo había notado antes, pero el jarrón capturó inmediatamente su atención. No podía creer lo que veían sus ojos; parecía demasiado sorprendente para ser verdad, el jarrón parecía ser una vasija prehistórica, con un valor incalculable. Hoy el antiguo contenedor ya no guarda paraguas, ahora se le ha asignado un lugar de honor en el renombrado Museo Británico.
Este sorprendente noticia del periódico me recuerda un familiar versículo en La Biblia: "Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros" (2 Corintios 4:7)
En la iglesia, las personas que nos somos ordenadas pastores o curas, somos nombradas personas laicas. De acuerdo al versículo anterior, ¡No somos más que personas de barro!
Como el barro siendo formado por las manos del alfarero, de acuerdo a su forma, así Dios hace con nosotros. El sabe lo que la vida nos depara, y la realidad es que la vida nos depara mucho más de lo que pudimos haber imaginado cuando nos embarcamos en esta excitante e impredecible jornada. La vida no es como un picnic en domingo. Está llena de problemas y desafíos. No está llena de sonrisas, de luz, de hermosos coros; para aquellos quienes desean servir a Dios y a otros, podemos esperar una difícil batalla con el enemigo quien desea estorbar los planes de Dios.
Nos nos agrada la guerra, ni en el Medio Oeste ni en nuestros corazones. Pero nos guste o no debemos enfrentar estas batallas con fortaleza, coraje y convicción. Ultimadamente, para prevalecer debemos confiar en la fortaleza de Dios - y no en la nuestra. Sin importar lo que suceda, hemos sido llamados para ser Hombres y Mujeres de Dios.
¿Sabes lo que les sucede a las vasijas de barro cuando ya han sido formadas? Se ponen al fuego, donde son cocias y endurecidas. Como la vasija, nosotros también somos puestos al fuego - el horno de las luchas y adversidades de la vida. No nos gusta el horno - es muy caliente. Aparentemente intolerable, pero si nos resistimos, podemos arruinar los resultados de un proceso notable.
No quieres romperte y ser inútil ¿Verdad?. Entonces persevera y permanece firme. Finalmente, cuando el horno es abierto y la vasija - tú mismo - s removido, descubrirás que dos maravillosas cosas han sucedido. Primero, que la vasija (tú) ha ganado fortaleza, y la vasija (tu vida) ha ganado belleza y color que ha sido fijado para siempre.
Tomado y adaptado de “Take Three on Monday Morning (TTOMM)” , escrito y publicado por Robert D. y Rick Foster. Se permite y se anima su reproducción con los créditos apropiados. Para preguntas o comentarios escribe a 29555 Goose Creek Rd, Sedalia, CO 80135, U.S.A., or FAX (303) 647-2315.
CBMC INTERNATIONAL: Robert Milligan, Presidente
1060 N. 115th Street, Suite 210, Omaha, Nebraska 68154, U.S.A.
¿Has tratado de moldear una pieza de barro con alguna forma específica, o has visto a un escultor transformar un bloque sin forma en una bella figura? ¿Cuál fue tu respuesta cuando presenciaste este proceso?
¿Que piensas acerca de utilizar un objeto invaluable, como la vieja vasija, para algún uso ordinario - como guardar paraguas? ¿No te sonaría ingenuo si alguien insistiera: "Oh, no se lleven la vasija, ¿Donde pondremos los paraguas?" ? ¿Cómo te hace sentir el saber que algunas veces los objetos que parecen tan ordinarios pueden realizar funciones de gran valor?
Piensa de ti mismo con una vasija de barro, como cita La Biblia. ¿Puedes imaginarte a ti mismo siendo formado por Dios, el Divino Artesano, para Sus propósitos? ¿Por qué si o por qué no?
Quizá estés experimentando el horno de la adversidad ahora, en tu trabajo, en tu familia, o en algunas otras áreas de tu vida. El calor está muy alto. ¿Tienes las voluntad de aceptar - incluso de llevar a cabo - el propósito que Dios ha estado formando para ti, el que sólo tú puedes llevar a cabo y lograr exitosamente?
Si te gustaría considerar otros pasajes de La Biblia que se relacionan a este tema, lee los siguientes: