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escrito por C. Stanley
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Competencia ¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible. (1 Corintios 9:24, 25) Vencer a los competidores ha llegado a ser una parte intrínseca de los negocios. Descubrir la metodología y estrategia de nuestros competidores consume mucho de nuestro tiempo e influye grandemente nuestro proceso de toma de decisiones. Mientras que La Escritura nos dice que reunamos tanta información como sea posible, nunca nos dice que debamos experimentar ganancia a costa de otros. En lugar de esto, el foco de la Verdad Bíblica consistentemente apunta a si estamos ejercitando sabiduría y diligencia en buscar la bendición de Dios para nuestros esfuerzos El énfasis de Dios no está en superar o ser más listos que nuestros competidores, sino en el desarrollo de nuestro propio entusiasmo, perseverancia y visión. La carrera no es contra otros contendientes, sino contra nosotros mismos. La medida de nuestro éxito no es el margen de victoria sobre nuestros rivales, sino qué tan bien lo hicimos comparado contra que tan bien lo pudimos haber hecho. Nuestro énfasis es por lo tanto en desempeñarnos en la medida de nuestras capacidades, en ejercer discernimiento, disciplina y constancia para lograr las metas que creemos que Dios ha puesto para nosotros en nuestra esfera personal de influencia. Este es el premio que Pablo tuvo antes que nosotros. Pablo estuvo supremamente interesado únicamente en lograr los objetivos de Dios para su vida. Es por esto que el pudo decirles a los Corintios que el no tenía el menor interés en alardear en la esfera de los logros de otros. (2 Corintios 10:16) La competencia es un fenómeno universal, abarca escuelas, deportes, negocios, política y relaciones personales. Pero fijando nuestra atención exclusivamente en la voluntad de Dios para nuestras vidas y haciendo completo uso de nuestros talentos y dones podremos encontrar abundante satisfacción sin la contienda y el estrés que viene de involucrarnos en competencias innecesarias. Eventualmente triunfaremos cuando adornemos nuestro trabajo con excelencia y estemos completamente comprometidos a glorificar a Dios con nuestras vidas.
Adapted from Priority Profiles for Today’s Workplace by C. Stanley.
Preguntas de Reflexión y Discusión. ¿Cómo afectan tus competidores a tus decisiones en los negocio o trabajo?- ¿Cómo ejercitas sabiduría y diligencia en buscar el favor de Dios para tu trabajo o negocio?
¿Cómo defines “éxito”? ¿Cómo define Dios “éxito”? |