|
escrito por Robert J. Tamasy
|
|
¿Verdad o Consecuencias? Por Robert J. Tamasy
Por muchos años en Estados Unidos, uno de los más populares juegos de TV ha sido “Verdad o Consecuencias”. Básicamente a los concursantes se les hace una pregunta y si la respuesta es correcta, ellos ganan un premio o una recompensa. Si ellos se equivocan, se les impone un tipo de castigo o “consecuencia”. Obviamente, todos los participantes quieren decir la verdad. La alternativa no es muy atractiva. En este juego, la “verdad” a menudo son cantidades a adivinar: por ejemplo, el tratar de identificar el precio correcto de un artículo comestible, o un electrodoméstico, o tratar de responder algo de forma correcta. Los concursantes no siempre conocen la “verdad”. En los negocios, sin embargo, usualmente es diferente. Sabemos la verdad: la calidad o conveniencia de un producto; el precio justo para algún artículo; cuándo hemos sido honestos rindiendo nuestros informes de gastos, o si podemos cumplir una fecha de acuerdo al marco de tiempo esperado. La pregunta es si diremos la verdad, o intentaremos engañar tergiversando los hechos. Algunas veces parece que la actitud prevaleciente en las empresas es “no importa lo que hagas – incluso si está mal – mientras no se den cuenta” Esta filosofía puede que trabaje en el corto plazo, llevando a los resultados deseados sin algún impacto adverso aparente. En el largo plazo, sin embargo, un viejo dicho declara que eventualmente “todos tus pecados te encontrarán”. Considera la sabiduría acerca de la verdad o las consecuencias ofrecida en el libro de los Proverbios, en la Biblia: La Justicia es inevitable. Hay que admitirlo, algunas veces parece como si la gente sin ética y sin moral hace lo que le viene en gana. Ellos hacen cualquier cosa que quieren para alcanzar sus deseos y metas, pero nadie parece notarlo – o importarle. Cuando observamos esto, la tentación de hacer lo mismo puede ser muy fuerte. En esas ocasiones debemos recordarnos a nosotros mismos el valor de una conciencia limpia, el auto respeto y la buena reputación. Se ha dicho que la reputación se construye durante una vida, pero se puede destruir en un momento. Tarde o temprano, las consecuencias de actuar mal deben ser enfrentadas. Nadie puede escapar. “Tarde o temprano, el malo será castigado; Mas la descendencia de los justos será librada.” (Proverbios 11:21) La verdad ofrece esperanza; la alternativa es desesperada. Una de las grandes cosas acerca de decir la verdad – o hacer lo verdadero – es que no tenemos que recordar nuestras mentiras. Y podemos estar seguros que el resultado final será bueno. No podremos hacer una venta muy necesitada, pero habremos mantenido nuestra integridad. Y no tendremos que luchar con el autoengaño. El peligro y la gran probabilidad de hablar y actuar sin verdad es que un día, nuestros engaños serán descubiertos, y estaremos indefensos. Podrá costarnos la cuenta de algún gran cliente, la confianza de un asociado valioso, o incluso nuestro trabajo – aunque no seamos un alto ejecutivo. ¿Vale la pena? “El deseo de los justos es solamente el bien; Mas la esperanza de los impíos es el enojo.” (Proverbios 11:23) Racionalizar que una acción es correcta no la hace correcta. Si queremos hacer algo que sabemos es incorrecto, podemos concebir muchas razones para justificar lo que estamos haciendo. Pero si estamos engañando en nuestros impuestos, engañando en el tiempo que pasamos trabajando, o engañando a nuestras parejas, es incorrecto, sin importar cuanto hagamos, o cuanto pretendamos que es correcto o justificable. En el fondo, no importa cuanto intentemos negarlo, sabemos que nuestras acciones son incorrectas. Lo que es más, Dios sabe que son incorrectas y no aceptará ninguna excusa. Todos, algún día, rendiremos cuentas ante Él. “Hay camino que al hombre le parece derecho; Pero su fin es camino de muerte” (Proverbios 14:12)
Preguntas de reflexión / Discusión.
1. En tus actividades empresariales diarias, ¿Qué tan difícil es decir la verdad? ¿Algunas veces parece que te aprovechas de distorsionar la verdad o de plano mentir? Explícalo. 2. ¿Crees que eventualmente aquellos que manipulan la verdad enfrentarán las consecuencias de su mal actuar? ¿Por qué sí o por qué no? 3. ¿Cuáles son las ventajas de decir la verdad y ser verdadero? ¿Tomas en cuenta las consecuencias para decidir con respecto a la verdad? 4. ¿Puedes recordar alguna vez que racionalizaste convenciéndote a ti mismo de que lo que estabas haciendo era correcto – incluso cuando en tu corazón sabías que era incorrecto? ¿Cuál fue el resultado de esa situación? ¿Si se presentara la misma situación que harías diferente? |